PATATAS VIUDAS DE MI HERMANA RAQUEL

Ingredientes: 

1k. de patatas
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 tomate
1 hoja de laurel
1 diente de ajo
3 o 4 granos de pimienta
1/8 vaso de vino blanco
Tomillo
1/2 cucharadita de pimentón
Harina y perejil
Nuez moscada
Aceite de oliva y sal
Agua






¡Adoro las patatas! Me da igual cómo comerlas: fritas, asadas, cocidas, guisadas... de cualquier manera están deliciosas. Mi hermana me ha pasado esta receta de sus "patatas viudas", que se llaman así porque van solas. No van con setas, ni con costillas, ni con nada. Sólo patata y para los días de frío, comerlas calentitas es una delicia.

Como siempre, vamos a preparar todos los ingredientes antes de empezar a cocinar. De esa forma, lo tendrás listo en el momento que se necesite.

Pela, lava y corta las patatas en cuadrados. Mi madre decía que la patata, para guisarla, no se cortaba en cuadrados, que había que arrancar como bocados. Eso se hace sujetando el cuchillo, haciendo un corte pequeño y tirando. Si no te sale, haz cuadrados que va a salir igual de bueno. Pela el tomate y trocéalo. Lava el pimiento y córtalo en cuadrados. Pica la cebolla. ¿Tienes todo lo demás preparado ya? Pues empezamos.

En una cazuela, cubre el fondo con aceite de oliva virgen y sofríe la cebolla. Añade el tomillo y el laurel. Cuando esté listo añade el pimiento y cuando le quede poco para sofreírse, añade el tomate. Remuévelo todo bien. A continuación vamos a rehogar las patatas. No se trata de freírlas si no de rehogarlas Dales vueltas para que se mezclen con todos los ingredientes.

Mientras se rehogan, tienes que hacer un majado. Coge un mortero y machaca el ajo con la pimienta, un poco de sal, un chorrito de vino y el perejil.

Echa a la cazuela una cucharada de harina y 1/2 cucharadita de pimentón dulce, si es de la Vera, mejor. Remueve todo bien (recuerda que aún no has echado el majado). No lo dejes mucho tiempo, porque si el pimentón se quema, amarga y sabrá malo. Ahora, echa el agua, que cubra las patatas y añade el majado y deja cocer hasta que estén las patatas blanditas.

Prueba de sal unos 5 minutos antes de apagar y las pones a tu gusto. ¿Hace frío o llueve y te apetece algo calentito? Pues esto es rápido, sano y te van a solucionar la comida.




Canelones al horno. ¡Sin cocción!

Ingredientes: 
10 canelones cerrados (pasta seca)   
100gr. carne picada
3 cucharadas tacos de queso
1 taza de tomate triturado
2 cucharadas de nata líquida
1 cucharadita de orégano
sal, mantequilla y queso para gratinar 
   


Os traigo una versión muy rápida de una receta de canelones para hacer en el horno y muy rápida. La verdad es que las veces que he hecho canelones, los he hecho como mi madre los hacía. Primero cocía la pasta, luego la ponía sobre un paño limpio, luego rellenando... en fin, que mucho me tenían que apetecer para hacerlos, pero el otro día, vi la pasta italiana ya hecha y me dio una idea estupenda. Tras leer bien las instrucciones, me atreví a probar. ¡No se tarda nada! Solo hay que prepararlo y que el horno haga su trabajo. 

La pasta en cuestión son canelones secos, (cannelloni) pero ya están formados. Los vas a encontrar en muchos supermercados. Como vamos a usar el horno, recuerda, pre-caliéntalo a 200º. 

Lo primero que vas a hacer es sazonar la carne con un poco de sal.  Yo usé sal ahumada pero cualquier sal te sirve. Ahora ve metiendo poco a poco la carne en los tubitos. Un poco de carne, 3 o 4 daditos pequeños de queso (yo he usado la bolsa de queso preparado para ensaladas, que ya viene cortado, pero si no tienes, usa cualquier queso) y luego otra vez carne. 

Unta el fondo del molde/fuente que vayas a usar con mantequilla y ve colocando todos los tubitos rellenos. En esto no tardas más de 5 minutos, y es mientras el horno se calienta. 

Ahora abre un bote de tomate triturado, mézclalo con 2 cucharadas grandes de nata y el orégano. Cubre todos los tubitos con esta mezcla. Tapa la fuente/molde con papel de aluminio y mételo en el horno unos 40 minutos. Si tu horno es de aire, entonces la temperatura será 170º pero el tiempo, el mismo. ¡Preparar todo me ha llevado 10 minutos! ahora es el horno el que va a trabajar, y mientras puedes hacer otra cosa. 

Pasados los 40 minutos, sácalo del horno. Si se ha secado un poco, no importa, echa un par de cucharadas de tomate más. Añade unas pizcas de mantequilla y queso para gratinar y mételo en el horno a 250º durante un par de minutos o hasta que veas que el gratinado está a tu gusto. ¡Ya está!

Truco: Puedes rellenarlos de verduras que te hayan sobrado, de atún con pimiento y cebolla, de lo que más te guste. Lo mejor, no lleva bechamel y además he tardado 10 minutos en hacerlos. ¡Están deliciosos!