Roast Beef; Receta de mi hermana Raquel

Roast Beef; Receta de mi hermana Raquel

Ingredientes:

Para asar la carne:
  • 1 trozo grande de carne de ternera
  • Orégano
  • Tomillo
  • Perejil
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite
Para la salsa:
  • 1/2 vaso de aceite
  • El zumo de 1 limón
  • 1 copa de coñac



Ésta es mi hermana Raquel. Hace el mejor Roast Beef que he comido nunca. Mi hermana cocina muy bien, hace recetas caseras e innovadoras y tiene un manejo de la Thermomix que ya le gustaría a más de una...
Las Navidades pasadas preparó este roast beef, que se hace de la manera tradicional, y me gustó tanto que he estado casi 2 meses pidiéndole la receta. ¡Por fin me la ha dado! y lo mejor...
¡Me deja compartirla!! Espero que os guste tanto como a mi.


Para empezar, como siempre preparamos los ingredientes y como lleva horno, encendemos ahora el horno. A unos 220º.

Para seleccionar la carne, tiene que ser un trozo bien grande. Mi hermana lo hace con lomo alto, pero lo puedes hacer también con una pieza grande de cadera.

Ahora, pinta la carne con aceite, echa las diferentes hierbas por encima y la sal y restriega todo bien por la pieza de carne entera. Ahora, colócala en la bandeja del horno. 

Antes de meterla, te tienes que asegurar que el horno ya está caliente y listo. 
La carne tiene que estar con el horno a 220º durante 20 minutos.  

Según se vaya asando la carne, tienes que ir retirando el jugo porque va a ser parte fundamental de la salsa. Dale la vuelta de vez en cuando para que se ase por todas partes.

Lo delicioso del Roast Beef es que es una carne que se queda bien hecha por fuera y en el interior tiene que quedar rosadita y poco hecha.

Mientras la carne se asa preparamos la salsa. En un cazo echa el aceite con el zumo del limón y el coñac y ponlo a cocer a fuego lento. El alcohol del coñac se tiene que ir evaporando con la cocción. Ve añadiendo el jugo que vas retirando de la carne y añádelo al cazo y ve removiendo y ligando todo bien.

Cuando la carne esté lista, la salsa lo estará también. A trinchar y ¡a comer!

Truco: si quieres que la salsa sea más sabrosa le puedes añadir 1/2 pastilla de caldo de carne, pero eso es a tu elección.



Espaguetti con almejas

Espaguetti con Almejas

Ingredientes:
  • 1/2k. de almejas frescas
  • 1/4k langostinos crudos (opcional)
  • 6 dientes de ajo
  • 1 cucharada de perejil
  • Aceite de oliva virgen
  • Espaguetti o tallarines
  • Sal


Este plato es muy sencillo. Se tarda muy poco en hacer porque no lleva salsas complicadas, es muy ligera. Una vez que hagas este plato, seguro que repites.

Como siempre, comenzamos con la preparación de los ingredientes.

Recuerda que cuando compres las almejas, éstas, tienen que estar cerradas siempre. Si están abiertas es que están muertas y ya no serán frescas ni buenas. Lo primero que hay que hacer nada más llegar de la pescadería es meter las almejas en un recipiente con agua y bastante sal. Déjalas en remojo durante unos 20 minutos para que suelten la arena que puedan llevar. De todas formas, las vamos a abrir de una forma que no te estropee el plato.

A continuación, pela los langostinos frescos. Sólo vamos a usar la cola. Pica bien los dientes de ajo.
Mientras, pon la pasta a cocer según las instrucciones del fabricante. Para éste plato usa espaguetti, tagliatelle o tallarines, porque es la pasta idónea para ésta salsa. Hay algunas que no sirven.

Vamos a abrir las almejas. En una cazuela, pon un dedo de agua a hervir. Cuando esté hirviendo añade las almejas y espera a que se abran. No las dejes más de 1 minuto porque se abren en seguida. Ahora, con una cuchara retíralas de la cazuela, pero no tires el agua de la cocción. La vamos a usar después.
Prueba una almeja, y si ves que aún tienen algo de tierra, pásalas de una en una por debajo del grifo, limpiándolas bien. Resérvalas.
Ya tienes la pasta cocida. Ahora escúrrela y pásala por agua fría para eliminar el almidón. La pasta, tiene que estar al dente. Es decir, ni muy dura ni muy blanda. Normalmente entre 8-10 minutos la tienes lista.

Cuela bien el caldo de la cocción de las almejas y para ver si aún queda arena, ponlo en un recipiente blanco. Se verá perfectamente si queda algo.

En una cazuela, pon unas 5-6 cucharadas de aceite de oliva. Echa el ajo a sofreír, no dejes que se tueste. Es el momento de añadir los langostinos y las almejas. Remueve todo bien, y en un minuto o dos como mucho estará listo. Por un lado, los langostinos tardan muy poco en hacerse, y por otro, las almejas ya están hechas, sólo queremos que cojan el gusto. Añade la cucharada de perejil. remueve todo bien y añade un poco del caldo de la cocción de las almejas. Como verás, aún no hemos echado sal a nada. Las almejas suelen dar mucho sabor y hay que tener cuidado. Prueba la salsa y si está a tu gusto, añade por último las pasta. Deja un par de minutos todo a fuego medio para que coja bien el sabor, y ¡a emplatar!


Truco: Puedes usar langostinos ya cocidos pero entonces échalos en el último momento, junto con la pasta o se podrían quedar muy duros. Si quieres darle un toque a la pasta, añade en la cocción un par de dientes de ajo con un chorrito de aceite de oliva.

Mejillones marineros

Mejillones Marineros

Ingredientes:
  • 1/2k. de mejillones frescos
  • 2 cebollitas francesas
  • 1/2 vaso de vino blanco bueno
  • 4 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro
  • 4 cucharadas soperas de tomate frito
  • 1 pimienta cayena
  • Sal, aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel

Cuando éramos pequeños, mis padres, en verano, nos solían llevar de excursión a los puertos de las ciudades del Mediterráneo. Nos encantaba, pero sobre todo, nos gustaba ver los barcos de los pescadores llegando por la tarde con toda su pesca que después vendían en los puestos y en las lonjas. O si no, ir todos a un restaurante donde sabíamos que el pescado que ponían, era el que los pescadores llevaban. Estos mejillones marineros, están para chuparse los dedos. Literalmente.

Lo primero que hay que hacer es preparar los ingredientes: lava bien los mejillones. Lamina los ajos, pica la cebolla y pela y pica el tomate.

Ahora, en una cazuela pon agua (cubre unos 2 dedos del fondo) 1/2 cucharada sopera de sal y una hoja de laurel. Llévalo a ebullición y echa los mejillones bien lavados para que se abran. Una vez abiertos, reserva un poco del caldo de la cocción colado (para eliminar posibles cáscaras etc..) y saca los mejillones.

En una sartén o cazuela echa 5 cucharadas de aceite y añade la cebolla picada, el tomate y el ajo laminado. Sofríe todo pero que esté transparente, no muy frito.  Echa una pimienta cayena entera a sofreír y remueve todo bien.
Ahora añade el vino blanco. Usa un vino que sea bueno, si usas vinos malos para cocinar no sabrá igual. Usa para cocinar sólo el vino que te beberías.
 
Deja que se evapore el alcohol, añade 2 dedos del caldo de la cocción que hemos sacado de los mejillones y el tomate frito. Remueve todo y deja cocer, que evapore. Pasados 5 minutos, revisa que te queda caldoso y que no se ha consumido todo, si ocurriera, echa más caldo de la cocción de los mejillones y ajusta el tomate frito;  echa los mejillones, remueve todo bien, deja unos 2 minutos cociendo y ¡¡¡ya está listo!!! Si te gusta "mojar" pan, te va a encantar.

 
Truco de mamá: Cuando compres mejillones asegúrate que están vivos. Tienen que estar cerrados siempre. Los abiertos, están muertos, así que mejor comprarlos y viendo cómo el pescadero los elije porque en los sacos, suelen venir abiertos y esos, no sirven. Cuidado con el marisco...

Crostini

Crostini


Ingredientes:



  • Pan
  • Queso rallado
  • Jamón
  • Chorizo
  • Salchichón
  • Gambas
  • Atún

Recuerdo la primera vez que fui a un Restaurante Ginos. Fue con mi madre y mi hermana. Mi hermana trabajaba por allí y quedamos las tres para comer. Fue hará unos 15 años o más. Nos encantó entonces pero lo que más me gusta son los crostini. Esta es mi receta rápida personal. Para un cena rápida y a los niños les encanta. 


Con una barra de pan, o chapata, haz rebanadas de unos 2 cm de grosor. A continuación coloca encima un poco de queso rallado, mejor si es del que lleva mezcla de mozzarella, edam...o si lo rallas tú, pero que no sea del de gratinar, sino del que va en tiras más enteras. 


Coloca encima lo que más te guste: jamón de york, chorizo, atún, gulas, gambas... después coloca un poco más de queso y ponlo en el horno fuerte para que se derrita el queso. Pon un chorrito de aceite de oliva o aceite de guindilla por encima y ¡a comer! Más fácil y rápido, imposible.


Truco: al de jamón de york, ponle un poco de salsa pesto, al de atún, pimiento rojo asado y al de gambas, ajo en polvo. ¡Verás qué ricos!




Ensalada de jamón de pato y mousse de foie a la frambesa


Ensalada de jamón de pato y foie a la frambuesa

Ingredientes:

  • 1 bolsa de brotes de lechugas tiernos
  • 1 paquete jamón de pato
  • 1 medallón de mousse de foie
  • 2 cucharadas de mermelada de frambuesa
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 5 nueces
  • 1 cucharadita vinagre de módena
  • Tostadas melba
Ésta ensalada no es para comer cada día, porque el jamón de pato o la mousse no son lo que se dice baratos, pero sí es muy buena para cuando tengas invitados y quieras sorprenderles con algo original. La puedes hacer en platos individuales o en una fuente y se tarda poquísimo en hacerla así que es algo muy recurrente para cenas especiales y con poco tiempo.

El jamón de pato lo puedes encontrar en cualquier súpermercado y suele venir en paquetes de 150gr. o 200gr. dependerá del número de invitados que tengas. A la hora de elegir la mousse, hazlo con cuidado. No compres aquellas que van con pimienta, o finas hierbas, compra una mousse de pato sin sabor añadido alguno. Existen unos medallones que vienen envasados al vacío de dos en dos; personalmente compro la marca Aoste (la venden en todos los súpermercados) No es nada caro y tiene un sabor espectacular. Pero es la mousse de pato sin nada más y verás que lleva una grasilla amarilla que lo rodea (que se come).

Es mejor que saques el jamón de pato del frigorífico unos 30 minutos antes de hacer la ensalada. Para que "sude" y tenga todo su sabor. Pero la mousse déjala dentro. Para que puedas cortarla bien.

Vamos a preparar los ingredientes. Aunque en los envases de lechugas preparadas dice que están lavadas, yo siempre las lavo igualmente. Así que lava los brotes y déjalos escurrir.

Ahora en un biberón de cocina o botella, si no tienes biberón, añade unas 4 cucharadas de aceite de oliva, las dos cucharadas grandes de mermelada de frambuesa, el vinagre de módena y sal al gusto.
Remueve todo bien, que se liguen los ingredientes y prueba para que esté a tu gusto. Si ves que te queda muy espeso, puedes echar un poco de agua, pero muy poca.

Resérvalo porque es el aliño.

Corta la mousse en cuadraditos con un cuchillo bien afilado o con un corta foie si tienes. Es un filamento metálico que lo corta fenomenal, pero si no lo tienes, con un cuchillo lo haces bien. Por eso la mousse tiene que estar bien fría. Para que la puedas cortar.

Ahora coloca la lechuga en cada plato. Que te parezca visualemente bonita. Reparte las nueces partidas en trocitos por cada plato. Reparte también el jamón de pato y los trocitos de mousse de foie; déjalo por encima, para que se vean bien. Remueve enérgicamente de nuevo el aliño y rocíalo. Si usas un biberón de cocina el resultado será mejor, porque además puedes hacer dibujos en los bordes del plato. Por último y justo antes de servir para que no se ablanden, coloca un par de tostadas melba en cada plato con un trocito de mousse y uno de jamón. A tus invitados les va a encantar.

Truco: puedes cambiar las nueces por piñones si te gustan más. La frambuesa por fresa y los brotes de lechuga por canónigos. Yo no le pondría tomate de ningún tipo a esta ensalada, pero si lo haces porque te gusta, que sean cherry, por su dulzor.




Cochifrito de mamá

COCHIFRITO


Ingredientes:

  • 1k de cochinillo troceado
  • 4 dientes de Ajo
  • Sal
  • Aceite abundante

Mi  madre nos hacía cochifrito. Recuerdo la primera vez que lo comí. Tendría como unos 14 o 15 años, y la verdad, nunca me había gustado ni el cochinillo ni el cordero asado (ahora ya sí...) y mi madre me dijo que lo probara, que el cochifrito me iba a gustar. Y no sólo me gustó sino que me encantó. Aquí está su receta. 


El cochinillo suelta mucha agua, por eso el cochifrito hay que hacerlo en dos pasos. El primer paso es eliminar todo el agua que pueda tener. Para hacerlo, en una cazuela, pon aceite abundante, echa los dientes de ajo si pelar. Echa sal al cochinillo y ve metiéndolo en el aceite. Tiene que estar a fuego lento. Es como macerar el cochinillo. Hay que dejar que suelte el agua. Cuando veas que ya ha soltado agua (unos 15 minutos). Cuando veas que ya ha soltado bastante agua, saca el cochinillo y escúrrelo bien. 


Ahora toca freír bien el cochinillo. En una sartén pon aceite limpio de nuevo, y a fuego fuerte ve friendo el cochinillo. El truco del cochifrito es que quede muy crujiente y dorado, por eso tienes que freírlo bien y a fuego fuerte. Ve sacándolo y friéndolo todo. Está buenísimo. 


Truco de mamá: El aceite que has usado para macerar no lo vas a poder usar para freír, pero sí lo puedes guardar para guisos. Les dará un sabor muy rico. 

Huevos rellenos, receta de mamá

Huevos rellenos, receta de mamá

Ingredientes:

  • 5 huevos
  • 1 lata de atún en aceite
  • 1 cebolla pequeña
  • 1/2 pimiento verde
  • 1 tomate
  • Sal, aceite de oliva virgen
  • 1 cucharada tomate frito

Recuerdo que mi madre nos hacía los huevos rellenos, y recuerdo también que tenía un plato de porcelana muy gracioso que era para colocar los huevos en mitades y que no se movieran. No sé por qué pero ese plato me gustaba mucho. Aunque no conservo el plato, ésta es su receta.

Lo primero que hay que hacer es cocer los huevos. Lávalos bien antes de cocerlos, y más en verano, para evitar infecciones. Una vez lavados, yo los meto directamente en agua fría. No espero a que el agua esté hirviendo porque siempre se me rompen. Los pongo en agua fría directamente y colocados con mucho cuidado, los dejo cocer durante 10 minutos. Después los saco y los pongo en agua fría para poder pelarlos bien.

Mientras se cuecen los huevos ve preparando el resto de ingredientes. Pica la cebolla, el pimiento verde y el tomate en trocitos muy pequeños. En una sartén pon 2 cucharadas de aceite de oliva virgen y echa los ingredientes a sofreír. Seguramente en este momento ya están los huevos cocidos. Refréscalos y pélalos. Para hacerlo, da golpecitos suaves encima de la tabla o encimera, y por todas partes para que los puedas pelar bien. Yo siempre lavo el huevo una vez pelado para eliminar cualquier resto pequeño de cáscara.

Mientras los pelas, ve removiendo el sofrito. Añade sal y remueve. Ahora corta los huevos en mitades. Saca la yema y resérvala. Ahora, con ayuda de un saca pulpas, haz el hueco un poco más grande. Hazlo con mucho cuidado para que haya hueco pero te quede borde suficiente. Pica bien la clara que acabas de retirar y añadela al sofrito. Echa también unas 4 mitades de yema al sofrito. Deja sofriendo unos minutos sin dejar de remover. Ahora ya tienes las mitades listas para rellenar. Añade por último el atún en aceite a la mezcla y la cucharada de tomate frito para que todo ligue bien y se quede como una especie de masa.

Toca rellenar. Con la ayuda de una cuchara sopera ve rellenando los huevos y colocándolos en una fuente. No dejes el relleno al ras del borde. Mejor que desborde hacia arriba para que estén bien rellenitos.

Por último queda decorarlos. Coge las yemas cocidas que hemos reservado y con la ayuda de un rallador de queso ve rallándolas y echándolas por encima de los huevos. Si no tienes un rallador lo puedes hacer con un colador, presionando con el dedo, o simplemente con un cuchillo y muy picado. ¡Ya los tienes! Mételos en la nevera un par de horas antes de comer porque fresquitos están mejor. 

Truco de mamá: No coloques las yemas cocidas en una superficie mojada o se desharán. Acompaña el plato con mayonesa o salsa rosa.  

Patatas fritas de Ramonet, el farero

Patatas fritas de Ramonet, el farero

Ingredientes:

  • Patatas
  • Aceite
  • 1 paellera
  • 1 cabeza de ajos

Ramonet era el farero del pueblo de levante donde pasábamos nuestras vacaciones y donde mi padre nació. Era un señor muy peculiar y nos enseñó lo que sabemos sobre pesca y sobre el mar.


En verano, nos hacía auténticos festines en el faro, al lado de las rocas, ¡casi en pleno mar!  ¡justo como en la foto! Nos enseñó a pescar pulpos, gambas, erizos de mar.... Nos llevaba con su barca mar adentro y cuándo nos tirábamos a nadar siempre decía: ¡cuidado con las morenas! Cuando pescaba pulpos, se remangaba los pantalones, cogía su botellita de cristal con aceite, y sus cangrejeras y al agua. Echaba gotas de aceite al agua porque decía que si estaba un poco turbia, el aceite aclaraba el agua y así se veían bien los pulpos.
Creo que nunca olvidaré esos días en los que bucear, viendo el fondo del mar, pescar y comer a pie de mar, era nuestra única preocupación.

Sus patatas fritas: las mejores del mundo.

Son sólo patatas fritas, pero con truco. Pela las patatas, déjalas en remojo durante unos 10 minutos. Ahora lávalas y córtalas como para freír. Mis hermanos me han dicho, que yo no lo recordaba, que las patatas tienen que estar cortadas como el tamaño de un dedo. ¡Tan grandes como un dedo!  En una paellera, sí, en una paellera o paella, que en realidad el recipiente se llama así,  pon aceite a freír con la cabeza de ajos con piel. Si no haces muchas patatas, en lugar de una cabeza de ajos, usa varios dientes de ajo. 

A continuación fríe las patatas a fuego medio hasta que estén doradas y listas. Una vez escurridas y en la fuente o plato, espolvorea sal marina y ¡listo! Si puedes hacerlo con leña el resultado será espectacular. Así que si te vas de barbacoa, o un día al campo, ésta es la mejor forma de hacerlas.


Al dejar las patatas en remojo, eliminas almidón y por eso las patatas estarán más crujientes, y el ajo le da un toque de sabor increíble. 

Truco de mamá: haz pequeños cortes en los ajos para que no salten.