Tarta de queso fría (sin horno)

Tarta de queso fría 
sin horno

Ingredientes:



  • 1 tarrina de queso cremoso para untar
  • 3 cucharadas leche condensada
  • 150gr. azúcar glas
  • 20 galletas maría
  • 125gr, de mantequilla
  • 4 cucharadas nata espesa
  • 4 hojas de gelatina 
  • 1 molde de silicona



Esta receta de tarta de queso es rapidísima de hacer. Vamos, en unos 15- 20 minutos está hecha, no necesita horno, lo único es que necesita un par de horas en nevera, aunque realmente, cuando está buena es al día después de hacerla. ¡Es increíble! Empezamos.


Prepara los ingredientes. Lo primero que hay que hacer es triturar las galletas. Hay que molerlas en una picadora, robot de cocina...pero si no tienes, coge un paño limpio, mételas haciendo una bolsa y machaca bien con un mortero, botella....hasta que estén bien trituradas.
Coloca la mantequilla en un recipiente apto para microondas y derrítela durante 30 segundos. Añádela a la  galleta y une bien los dos ingredientes. Es muy fácil. Ahora, engrasa un poco el molde con la mantequilla y coloca la galleta en la base. Presiona bien con la ayuda de una espátula o cuchara y llevándolo por todo el molde, intenta que quede bien repartido. Mete el molde en la nevera (para que no baile ponlo en un plato) y continúa con la receta.


Ahora hidrata las hojas de gelatina. Colócalas en un plato con agua fria y déjalas unos 5 minutos, tiempo en el que vas a hacer la parte que falta de la tarta. En un bol mezcla el queso, la nata espesa, la leche condensada y el azúcar glas con varillas. Mezcla y une bien todos los ingredientes. Ahora, coloca un dedo de agua en un bol pequeño y caliéntalo en el microondas durante 30 segundos. Coge las hojas de gelatina y mételas dentro. Remueve bien con las varillas para que se deshagan bien, y une la gelatina a la crema. Remueve todo muy bien con las varillas. Que todo quede bien integrado. Saca el molde de la nevera, echa la mezcla encima de la galleta y vuelve a meterlo en la nevera durante al menos 2 horas, pero si son 24h ¡mejor! Desmolda y ¡ya está! Puedes cubrirla con coulis de fresa, mermelada de tu sabor favorito, sirope, chocolate, nata montada... decórala con frutas, tienes mil opciones, o cómetela así mismo. ¡ESPECTACULAR!


Truco: no uses un molde con muchas aristas, y para desmoldar bien, pasa una puntilla por el borde del molde. Coge un plato y pásalo por debajo del grifo para que esté húmedo. Coloca el plato encima del molde. Dale la vuelta para que la tarta salga. Ahora vuelve a girarlo sobre el otro plato, pero ya sin molde claro. ¡Ya está! el agua te va a ayudar a que la parte de arriba de la tarta no se pegue el plato y al darle la vuelta no se te rompa. Ya verás qué fácil. 





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