Ensalada Caliente de Espinacas Frescas

Ensalada Caliente de Espinacas Frescas


Ingredientes:

  • 1 bolsa espinacas frescas
  • 150gr. bacon ahumado
  • queso de cabra
  • 5 champiñones
  • Tomates cherry
  • Aceite
  • Sal
  • Limón



Con la llegada del verano lo que más apetece es comer ensaladitas frescas. No digo que no apetezca también comer otras cosas, pero las ensaladitas son rápidas de hacer, ligeras y perfectas para esta temporada. La primera vez que comí espinacas sin cocer con fue con esta ensalada, y la verdad, me sorprendió y me ¡encanto! Eso sí, hay que hacerla individualmente, cada plato es una ensalada. 
Lo primero que tienes que mirar es el tipo de espinaca que comas. Si la hoja es muy grande, serán más duras y cuanto más pequeñas, más tiernas. Ya venden incluso brotes de espinacas, y son perfectas para esta ensalada de espinacas. 


Aunque dicen que van lavadas, yo las suelo lavar. Sólo hay que lavarlas con agua del grifo y dejarlas escurrir. Mientras escurren, vamos a ir haciendo los siguientes ingredientes. 


Corta el bacon en trocitos tanto si viene en lonchas como si es un taco entero. También venden ya taquitos de bacon cortados, así que puedes comprarlos ya hechos y ahorrarte este paso. 


Lava bien los champiñones. Elimina el tronco y lamina muy fino el champiñón. No se va a cocinar, se va a echar crudo. Si no lo has probado nunca, ya verás que rico está. 


Lava y corta en mitades los tomates cherry (unos 4 por persona). 


Haz rodajas de queso de cabra en rulo (unas 2 por persona).


Ahora, en una sartén pon a calentar 3 cucharadas de aceite de oliva virgen. Echa el bacon y fríelo. El punto dependerá de ti, de si te gusta muy hecho o poco hecho,  pero no lo tuestes mucho.
Mientras, coloca las espinacas escurridas en platos individuales. Ahora reparte el bacon, junto con su aceite, por cada uno de los platos. Tiene que estar caliente cuando lo eches, porque eso, ablandará la espinaca. 


Después del bacon, reparte los champiñones laminados, los tomates cortados y añade sal al gusto. Rocía con un poco de zumo de limón y remueve. Ya casi está... ahora que ya está el plato bonito y has limpiado los bordes, coloca el queso de cabra en el centro. En rodajas para que cada comensal lo parta¡A comer!


Truco: para hacer más interesante el queso de cabra, rebózalo primero por huevo y luego por pan rallado varias veces, fríelo, y al partirlo se deshará... la opción es menos ligera, pero muy interesante. 

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